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El día del Gráfico, dispuesto en nuestro país para celebrarlo el 14 de Enero, es una tradición que ya se está perdiendo por el vertiginoso cambio tecnológico, pero queda en el recuerdo de los impresores que aún prevalecen esta fecha como su día clásico.
Desde que Johannes Gutenberg, el inventor de la imprenta moderna, contribuyó con el tipo móvil con el cual se formaban las palabras que luego llegan a la prensa, esta industria aportó para lo que hoy se ha desarrollado considerablemente, en el interior de los ambientes de las grandes y pequeñas imprentas del país; la influencia positiva de los trabajadores del tipo en primer lugar, luego el linotipo, hasta llegar a la era de la tecnología computarizada, ha dejado una huella difícil de borrarse.
La imprenta a la que nos referimos en primera instancia era un método industrial de reproducción de textos e imágenes sobre papel, que consistía en aplicar tinta, sobre unas piezas metálicas llamadas tipos, para transferirla al papel por presión. Aunque claro está se inicia como un método artesanal pero muy veloz para su tiempo.
Aquellos tiempos en que la labor era en si considerada muy ardua, han quedado rezagados; sin embargo quedan quienes siguen al pie del llamado chivalete, el componedor y las galeras, para ir enlazando las palabras que luego son llevadas a la prensa para las publicaciones correspondientes, dichos instrumentos ya han quedado en algunos casos a un lado, por el advenimiento de las computadoras y sus programas ya esquematizados que complementan esta labor de acuerdo a las demandas de la época.
Hoy no están todos los que son, porque la mayoría de aquellos excelentes impresores han rendido tributo a la vida, pero su ejemplar trayectoria, la han asimilado perfectamente, y lo fundamental, quienes están, han comprendido la importancia de modernizarse a la par de la evolución de este sistema, constituyéndose en las nuevas generaciones con afanes de superación digno de encomio, todos ellos han adoptado los sistemas modernos para seguir con esta labor, cuyos principios son iguales dentro del denominador común de la calidad y el buen servicio.
Desde aquel gran paso que dio Gutenberg en 1452, esta clase obrera sigue con sus esfuerzos dignificando el ambiente de las imprentas que aún prevalecen, a pesar de lo duro de las épocas en las que han tenido que batallar para seguir en vigencia.
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